Superficie 48,6 km2. Altitud 682m. Habitantes 573. Comprende las
pedanías de
Inogés,
Aluenda
y
Pietas.
Está situado al pie de la
Sierra Vicor, el paisaje característico del monte
mediterráneo al que pertenece, la carrasca y el sotobosque, se ha ido
deteriorando debido a la acción del hombre y ha sido sustituido por campos de
cultivo. Esto ha propiciado la aparición de las llamadas ‘estepas’, tomillares
y espartizales.
De economía mayoritariamente agrícola, destaca la producción cerecera llevada a
cabo en los últimos 30-35 años que ha sustituido paulatinamente el cultivo
tradicional de cereal y vid. Los cerezos conviven hoy con olivos y almendros
conformando así la seña de identidad de la localidad.
Si os acercáis por aquí, hacedlo durante el mes de Junio para poder
degustar su famosa cereza
y hacer una visita por el pueblo y alrededores. Os recomendamos su
fuente Renacentista
y la
Iglesia parroquial
que se construyó por orden de Isabel II sustituyendo a la antigua que fue
destruida por un rayo en el año 1840 y de la que sólo queda
la torre de estilo barroco.
A unos pocos kilómetros, el camino se puede hacer a pie, podréis visitar la
ermita de la Virgen de Pietas.
En 1404 según cuenta la tradición se apareció la virgen en este paraje y
dos siglos después, en 1680 se construyó el santuario actual que alberga la
imagen de la virgen desde 1723 año en el que se trasladó a la ermita la talla
gótica.
Si en lugar de la primavera, optáis por otra estación del año, estáis de
enhorabuena porque el otoño ofrece no pocas oportunidades de disfrutar del
entorno natural. Un paseo por la sierra Vicor
os brindará la oportunidad de recoger algunas variedades de setas y hongos
entre las que se encuentra el archiconocido níscalo o
rebollón. El GR-90 atraviesa la sierra y en su
recorrido pasa por la senda de los acebales,
un auténtico placer que no os podéis perder.
